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miércoles, 4 de diciembre de 2019

Lucía

Lucía estuvo un rato en uno de los bancos de madera que había pegados a la fachada de la estación. Se veía a la gente ir y venir. Se pasó un buen rato observando el ambiente. Miró el reloj que se encontraba colgando del techo. Expulsó el aire muy despacio haciendo un círculo con los labios. Acababa de abandonar al hombre que tanto la quería. Recordaba lo difícil que había sido tomar la decisión de dejar a su marido. Muy difícil. Se levantó y empezó a andar con una leve cojera. Ya no tenía opresor, era libre. Se había deshecho de todo y no tenía ningún recuerdo de él. Excepto en la cadera.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Lucía

Estaba sentada mirando por la ventana, con un café humeante en sus manos.

Me acerqué lentamente, le acaricié el cabello, sabiendo que su mirada estaría cargada de dolor.

Cuando la noche anterior llamó a mi puerta, no hicieron falta palabras. Sangraba, su piel estaba amoratada, pero lo que más dolía eran sus ojos tristes.

Su labio partido y su pómulo morado me hicieron sentir náuseas.

Hoy, está sentada en el mismo lugar, mirando por la misma ventana. Ya no llora, ni duele, ni sangra. Su piel es pálida, dulce, joven. Hoy, la miro a los ojos y no veo el sufrimiento que hace un año desprendía.

Hoy Lucía es libre. Es feliz.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Lucía

Nadie lo podía creer. Entre lágrimas leyó Luis aquel manifiesto. Lucía era madre joven y abnegada, parecía feliz… Ese momento de silencio recogía impotencia y dolor. Los vecinos, conmovidos por el triste suceso, se dispersaron.
Luis compartía trabajo con Lucía. Ella admiraba a su marido, su media naranja: él firme, seguro, sabía imponerse, inteligente… Lucía, en cambio, empatizaba con todos, era emotiva y sensible. En casa él tenía su espacio y su tiempo que todos respetaban; para Lucía su espacio y su tiempo era el de su marido, sus hijos, su trabajo, su hogar.
Siempre se creyó incompleta, encontraba en su pareja la protección que necesitaba. Pero… ¿Era así Lucía?
¿Quién era Lucía? ¡Ojalá se lo hubiera preguntado! -musitó Luis.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Lucía


Es bonita y grande su sonrisa. Mi hermanita Lucía ha cumplido cinco años. Le llevo tres. No…, dos. ¡Ha apagado todas las velas de una vez! Luego hemos jugado en casa al escondite, teníamos que encontrar a papá y a mamá. Es muy valiente Lucía, no le da miedo entrar en las habitaciones oscuras, se ríe incluso… Nos contagia su risa.
En el cole me han mandado una redacción. La profe dice que la violencia de género es una cosa que hace sufrir a todo el mundo, que hace mucho daño, a las mujeres, que lo entenderemos mejor cuando crezcamos, pero que escribamos lo que sentimos.
¿Por qué hacen daño las personas malas? Yo solo quiero oírte reír, Lucía.