Llego tarde. El tráfico es caótico. Los coches avanzan torpemente cuando siento la colisión.
Un machote se ha saltado el STOP. Desafiante, se aproxima hacia mí insultándome;
- ¡Deberías estar fregando! ¡O sacándote una teta para amamantar a tu hijo!¡ Si no sabéis conducir para que cogéis un coche!
Impertérrita dejo que descargue su misoginia antes de instarlo a cubrir los papeles del seguro, para poder proseguir mi marcha, tratando de ignorar el incidente. Llego al trabajo y aparco.
Consulto el reloj. Con presteza me coloco la toga, cojo el expediente y le indico al secretario que dé paso al primer acusado. ¡Sorpresa! Ahí está el Machote.
Disfruto contemplando su cara de estupor y miedo al reconocerme.
Saltamontes cojo
No hay comentarios:
Publicar un comentario