Los faldones de la mesa camilla prendieron por una carbonilla fuera del brasero. Pantuflas morunas, medias de espuma, filos de enaguas quedaron consumidas por un fuego sin llamas. El sillón orejero chisporroteó resquebrajando el escay. Humo denso se expandió por la salita emborronando subtítulos del televisor. Emitió sonidos de sordomuda. Su hijo había salido a buscar su dosis. Pataleó contra el envés del tablero circular, contra las cuatro patas de madera vieja. No pudo desatar sus manos anudadas a la espalda del sillón. Horas después el hijo gritó a bomberos, policías, forense: «¡Es mi culpa, tuve que atarla como otras veces y nunca pasó nada, no me dejaba salir, es mi culpa!¡Lo siento, mamá, perdóname, perdóname!
La Concejalía de Servicios Sociales, Mujer e Igualdad del Ayuntamiento de San Javier te anima a participar en el concurso que convoca. Así mismo abre un espacio creciente de microrrelatos contra la violencia de género para su lectura. Participa y difunde.
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lunes, 25 de noviembre de 2019
lunes, 26 de noviembre de 2018
Teléfono 016
Hoy he dicho a mi seño que mi padre ha vuelto a darle cabezazos a mi madre contra la puerta del frigorífico y le ha salido mucha sangre, pero no ha querido llevarla al hospital. La ha dejado sentada en la silla de la cocina para traerme al cole. Dice que nos quiere mucho porque somos su familia y que lo hace por nuestro bien, para que le hagamos caso siempre, porque es el que manda, sobre todo desde que a mi madre se le acabó el desempleo.
Mi seño me ha dado un beso en la frente y me ha dicho que no me preocupe, que ella lo va arreglar llamando a un teléfono muy importante.
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