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lunes, 25 de noviembre de 2019

Minutos eternos

La voz de la mujer era apenas un susurro. ¡Me va a matar! ¡Quiere tirar la puerta!

—No cuelgue siga hablándome, la policía está en camino—.Había activado el protocolo de emergencia.

Los minutos siguientes fueron eternos. La mujer contestaba entrecortada. Narraba la violencia de su exmarido, el miedo que sentía por sus hijos. Yo escuchaba insultos y golpes en la puerta. De repente silencio.

— ¡Señora! ¡Señora!

— Creo… que se ha marchado, se oyen las sirenas de la policía.

Le detuvieron en el portal. Cuando la situación estuvo controlada respiré aliviada, satisfecha por la buena coordinación pero temblando como una hoja. Había pasado miedo. Mucho. Y yo sólo soy una tele operadora de violencia de género.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Inocencia rota

Sus ojos infantiles estaban muy abiertos.

Había tanto terror en ellos que me estremecí. Pensaba que estaba dormido, pero estaba allí en pijama, con los pies descalzos y una expresión de espanto en su cara.

Yo me había levantado del suelo de la cocina, tratando de disimular que no había pasado nada, que los gritos solo habían sido una discusión pasajera, que los golpes no habían ocurrido, que el moratón en mi mejilla había sido por un simple accidente.

Pero sus ojos inocentes seguían mirándome con asombro, y de sus labios salió una súplica que se me clavó en el alma:

—Mamá, no dejes que te vuelva a tratar así.

viernes, 27 de octubre de 2017

Física elemental

Tenía que haberlo previsto. Tarde o temprano iba a ocurrir. Pero siempre piensas que hay lugar para el cambio, que nunca es suficientemente tarde. Era, por demás, el padre de sus hijos. ¿Cómo no darle una última oportunidad? Era lo que tenía el amor, que te cegaba el entendimiento. Y ahora estaba ahí: sintiendo por sí misma el efecto de la caída libre de los cuerpos. Era increíble cómo una vida cabía en el lapso de siete pisos. En el sexto recordó el 016, los tres dígitos salvadores que nunca llegó a marcar. En el segundo recordó a sus hijos. De golpe, dejó de recordar.