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lunes, 9 de diciembre de 2019

Corre al encuentro de tu vida

Tras la cena de Nochebuena, los adultos intercambian los regalos del "amigo invisible" navideño. Cada obsequio va acompañado por un breve mensaje manuscrito que no comparten. Julio toma el suyo, abre la tarjeta y lee. Pálido y malhumorado se levanta de la mesa, mira a su cuñada Encarna y abandona la vivienda de sus suegros. La policía le espera a la salida del edificio para detenerle. 

El mensaje expresa:

"Llevo tiempo esperando este momento, Julio. La ocasión ha resultado propicia. Casado con mi hermana tres años, la llevas maltratando dos. Ella no es capaz de denunciarte. Yo sí. La policía te espera abajo. Hace poco me confesó la verdad. Y ahora, desaparece, corre al encuentro de tu nueva vida

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Cuando marcar a tiempo es una victoria

-          ¿016? Necesito… necesito ayuda psicológica con urgencia. Por favor no se demore, corre peligro una vida.
-          Disculpe señor, ¿qué quiere denunciar?
-          Un posible caso de violencia de género, por favor, intento evitar una desgracia.
-          Tranquilícese. ¿Es usted la posible victima?
-          No, soy el posible agresor. Se lo ruego, escúcheme.
-          Habla una psicóloga del equipo, le escucho.
-          Estoy al límite, ¿me oye? No puedo controlarme. La tengo acorralada. ¡Ayúdeme!
-          Tranquilo. Manténgase al aparato y haga exactamente lo que le diga: imagine las consecuencias de sus actos, siéntalas, piense en las personas que quiere, familia amigos y comience a llorar. ¡Llore!

martes, 18 de noviembre de 2014

Cuando llorar a tiempo es una victoria

- ¿016? Necesito… necesito ayuda psicológica con urgencia. Por favor no se demore, corre peligro una vida.
- Disculpe señor, ¿qué quiere denunciar?
- Un posible caso de violencia de género, por favor, intento evitar una desgracia.
- Tranquilícese. ¿Es usted la posible victima?
- No, soy el posible agresor. Se lo ruego, escúcheme.
- Habla una psicóloga del equipo, le escucho.
- Estoy al límite, ¿me oye? No puedo controlarme. La tengo acorralada. ¡Ayúdeme!
- Tranquilo. Manténgase al aparato y haga exactamente lo que le diga: imagine las consecuencias, siéntalas y comience a llorar. ¡Llore