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jueves, 23 de noviembre de 2017

Contra la violencia de género: educación y fuerza de tod@s

El maestro esperaba con la memoria de su amiga Laura en la cabeza y en el órgano latiente. Sonó el timbre de las nueve y enseguida entraron por la puerta de la clase aquellas pequeñas criaturas de sueños puros e ilusiones imposibles.      
―Hoy es un día importante ―dijo el maestro.
—¿Hay examen hoy? ―preguntó Pepe.    
El docente no pudo sino reír.
—No, Pepe, no hay examen hoy. 
—Chicos, ¿qué veis en esta imagen de internet?    
—Una manifestación. 
—¿Cómo lo has sabido, Elena? 
―Llevan pancartas y…están todas juntas en la calle. 
Marco levantó la mano y el maestro intuyó que algo interesante venía de camino en forma de inocencia. 
—¿Por qué casi todas son mujeres?       
"Hay esperanza", pensó el maestro.          


jueves, 24 de noviembre de 2016

Fénix

Y con todo, lo peor es que no me sentía yo, es como si hubiera perdido mi ser. Sabía que era una persona con una vida, con una familia. Me sentía querida. Creía que formaba parte de algo importante. Hasta que un día me di cuenta que estaba sola, que no era nada, que alguien podía anularme hasta sentirme vacía, con el cuerpo violado y el alma arrancada, y todo por mi culpa, porque era idiota y lo estropeaba todo. Tenía miedo: me dijo que si lo contaba me quitaría a mis hijos. He necesitado renacer para saber de nuevo quien soy, perderme para encontrarme. Ahora voy a recuperar mi sitio y nadie me lo va a impedir.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Fénix

El humo raspa mi garganta. Aquí fuera veo como todo arde con mi niña en brazos. De lejos las luces de camiones y coches se acercan con sus aturdidoras sirenas, pero yo sólo siento el viento que levanta las hojas otoñales, el viento que advierte al mundo de mi libertad.
Empezó poco a poco, yo lo quería y él a mí, o eso me hizo pensar pero todo cambió. Empezaron las discusiones, los desprecios, los insultos, los ataques y hoy, llegó el límite. Estaba dispuesto a matarme, lo veía en su mirada. La ira lo cegaba, acabó quemando nuestra casa con él dentro y conmigo, lo intentó. Ahora simplemente quedan cenizas manchadas de sangre y recuerdos que no quiero.