Mostrando entradas con la etiqueta Una llamada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Una llamada. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de noviembre de 2018

Una llamada

El pánico se agazapaba en forma de ovillo sobre el sillón. Sola ─él había salido de juerga con unos amigotes─, las lágrimas se escabullían entre los dedos nerviosos que frotaban los párpados violáceos y hundidos.

Entonces, otra vez, volvió a ocurrir. 

Lo había visto escrito en un folleto. Sintió tres chispazos de vida, pero el miedo la retuvo. Ahora, sin embargo, descubrió en ella una fuerza que no había sentido nunca. 

Pensó que el mundo no tenía por qué ser una pesadilla ni un dulce sueño profanado. Se secó las últimas lágrimas de la tarde, abrió las cortinas verdes del salón y, firme y decidida, pulsó en el teclado del móvil el cero, el uno y el seis.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Una llamada

Rosa contesta al teléfono; el gesto preocupado. Le confirman la adjudicación: tiene una plaza; tiene una vida.
Carlitos duerme con una respiración tranquila y acompasada. Ella espera que esta noche no tenga sus habituales pesadillas; esta noche no.
Se acuesta, sujetando las sábanas con los puños, cerrando los ojos con fuerza, abriendo sus oídos con ansiedad, conteniendo esas lágrimas que siempre quieren escapar.
Oye las llaves en la puerta. Es él.
Rosa se encoge. Él entra dando tumbos, se tira sobre la cama. Rosa tiembla, su corazón se desboca. Él ronca.
Son las seis. Sigilo,  velocidad. Rosa coge al niño en brazos.
-¿Qué pasa, mamá?
-Nada cariño, duérmete.
Salen de casa. Hoy, sin moretones, casi sonríe y pega un portazo.