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lunes, 26 de noviembre de 2018

Hermosas mariposas

Buenas noches, querida. Hoy de nuevo te acompañé al tocador, esta vez no para limpiar el

Azul de la sombra de ojos, ni tan siquiera para observar el carmín radiante de tus labios,

Sino para observar cómo él te había hecho aquello. Tus labios de carmín ahora eran ríos

Temblorosos de sangre helada. Sangre helada que yo limpiaba. 

Ayer decidiste romper con todo, justo en el instante previo a la puñalada en tu abdomen.

Y eso fue todo: un adiós, una vecina llamando al 016. Yo absorbiendo un charco de sangre.

Ahora ya sabes que el amor no duele y que si algo remueve son mariposas en tu estómago.

Para siempre: El algodón que tanta sangre limpió.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Insectos

Un enjambre de abejas se dirigía hacia la miel de sus labios. Pero las abejas no eran abejas, sino balas furibundas que salían disparadas de su pistola. El aguijón se incrustó en el fondo de la garganta de mamá mientras el néctar escarlata salía a borbotones de la comisura de sus labios.

Papá volvió a guardar su revólver mientras nos advertía del peligro de aquellos insectos melíferos.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Dame un beso

Dos de la madrugada. El reflejo de unos ojos condenados durante años
A la penitencia de sus lágrimas, cayendo como esquirlas de navaja por su
Marcado rostro febril.
En sus mejillas quedaron tatuadas dos cosas: inseguridades y desprecio, el
Único que se le puede tener a alguien que te maltrata. Otro grito más, y otro.
Numerosos signos de interrogación que encerraban toda una vida.
Bailaban silencios en aquella casa repleta de espejos rotos por los golpes.
Esa noche los gritos quedaron encerrados en aquellas interrogaciones.
Solo un punto y final, el que ella escribió cuando con su coraje plantó besos de
Orquídea a la vida. La vida no es más que eso. Valor y besos. Muchos besos.