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lunes, 25 de noviembre de 2019

¡Sorpresa...!

Después de cada paliza, implorabas mi perdón jurándome que nunca volvería a suceder. Una cámara de vídeo, una grabadora, un enorme televisor escrupulosamente envuelto: sobornos con los que pretendías demostrar tu "sincero arrepentimiento". Aborrecía todos tus regalos, pero me obligaba a mostrarme agradecida, y aprendía su funcionamiento mientras los moratones desaparecían y las heridas cicatrizaban. 

Luego las fiestas con familiares y amigos, para representar tu papel de marido obsequioso y atento. Hasta esta, la última, la de mi partida, tras el "desafortunado accidente". Tus regalos, por fin, servirán para algo. Cuando enciendas el televisor para mostrarles la película de nuestra idílica relación que, ¡estoy segura!, les enseñarás a modo de "sentida despedida", tú serás el verdadero sorprendido...

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Noviembre

Lunes 12: Esta mañana me han dado la nota de matemáticas, un ocho. Mamá se ha puesto muy contenta. Yo creo que lo podría haber hecho mejor, pero igualmente me llevó a pasear por la playa, para jugar con la cometa. Luego me ha comprado un pastel, y después hemos ido al cine. Al volver a casa me ha prometido que si sigo así todo el curso, en verano iremos a EuroDisney. Últimamente sonríe mucho, está muy guapa y feliz. Yo no sé la razón, pero a lo mejor tiene que ver con el hecho de que, desde que a papá se lo llevaron a trabajar al extranjero, ella no se ha vuelto a caer por las escaleras.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Hechos probados

Lo peor del miedo es no saber nunca cuándo va a arrasar contigo; entre la vida y la muerte hay un halo de suspiros temblorosos que gritan en silencio piedad, a sus manos, carentes de halagos, saturadas de pánico convulso. Y una mirada agónica mece tu vida entre la oquedad del recuerdo y la esperanza, de no sostener certidumbre en su cautedad vacía, derramando al precipicio de sus pasiones, tus dolores, sus sueños pesados, escondidos e insólitos entre suspiros incesantes, jadeantes que no alcanzan la vida, quieta inmóvil me alzaba a su curso en un intento de paz.