Mostrando entradas con la etiqueta Alexandros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alexandros. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de diciembre de 2019

Momentos de arrebato

Sssssssssssssssssssssssssssssssshhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh...

Se escuchaba a las cuatro de la mañana en aquella estrecha y solitaria calle.

La farola iluminaba a dos jóvenes agachados junto a la rueda de un coche. Desinflándola.

—¿¡Por qué hacéis eso!? —pregunté indignada.

—Es el coche de mi exnovia. Me ha puesto los cuernos. ¡Que se joda! —respondió un veinteañero muy cabreado. El amigo asintió, cómplice.

—¿Y qué ganas con eso?

—Joderla. Que no se hubiese follado al tío ese.

—Entiendo que estés dolido, pero eso no justifica lo que estás haciendo. Déjala, sigue tu vida, pero la violencia nunca es la solución.

El chico mantuvo la mirada prendida del infinito durante unos instantes, me miró avergonzado y rompió a llorar.

viernes, 23 de noviembre de 2018

El monstruo del armario

Desde niña siempre temí al monstruo del armario. Su inquietante presencia, su oscura naturaleza, de tallas propias de otra época que configuraban, si tenías un poquito de imaginación, unos ojos de aterradora mirada. Era como si me vigilase y me controlase constantemente, agriando su resentimiento con cada una de mis acciones. 

Fui una niña vivaracha: jugaba con muñecos, con coches, con construcciones, cantaba, reía, gritaba, corría, disfrutaba de cada momento con la novedad de la inocencia. Conforme más disfrutaba yo, su odio hacia mí iba en aumento, acumulado en sus quejidos nocturnos, en sus silencios amenazantes, en todas mis pesadillas.

Nunca debí casarme con el monstruo del armario.