viernes, 16 de noviembre de 2018

El piropo

Cuando entró en la tienda, el gesto y la mirada directa de Rosa pusieron en alerta a Paco.

- ¿Qué pasa? 

- Pues pasa que estás en boca de todos y que luego vienes a darme coba o palos, según tu humor. Y pasa que me he enterado. 

- ¿De qué?

- De que has recibido hoy tu merecido. Que la viuda esa que te gusta tanto, ha afeado en plena calle y delante de todo el mundo el piropo guarro que le has echado, que te ha puesto en ridículo y que has salido con el rabo, nunca mejor dicho, entre las piernas.

- ¡Exageraciones de la gente!

- Las lecciones son para aprender Paco, aprovecha la de hoy.

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