"De mayor quiero ser libre, no valiente", rezaba la pancarta de aquella niña en la manifestación. La agitaba con tantas ganas que pensé que cambiaría el mundo. Me pregunté si esa niña sería consciente de lo que pedía. Luego, me pregunté si pasaría un solo día de su vida en el que no tuviese que ser valiente, simplemente por ser mujer. Si su entrenador nunca abusaría de ella. Si su padre nunca la usaría para amenazar a su madre. Si pasaría miedo por la calle volviendo a casa. Si sus compañeros no abusarían de ella tras ingerir alcohol. Si no terminaría incendiada viva por su marido, como Ana Orantes. Actuemos como sociedad para que pueda ser libre y no valiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario