El día que Ana dejó a Tomás descubrió que podía viajar al pasado y recuperar todo lo que había perdido. Recuperó los domingos en familia, el carmín rojo y las películas del chico conoce a chica. Recuperó el color real de su piel, el pelo suelto, los cafés interminables con conversaciones interminables. Recuperó a Isa y también recuperó a Marga. Y la música alta. Y conocer gente nueva. Recuperó protestar cuando no estaba de acuerdo, el teatro y mirarse al espejo sin lágrimas en los ojos.
El día que Ana dejó a Tomás recuperó todo eso y también recuperó la sonrisa. Viajar en el tiempo fue difícil pero, sin ninguna duda, había merecido la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario