lunes, 17 de noviembre de 2014

El piso de arriba

Verá usted, al principio los ruidos en el piso de arriba no nos dejaban dormir: los golpes, los gritos, los insultos. Aquel estruendo de porcelana haciéndose añicos cada noche.
Pero nunca dijimos nada.
Maldita sea, nunca dijimos nada.
Hasta hoy.
Verá usted, agente, esta noche es el silencio en el piso de arriba lo que nos quita el sueño.

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