jueves, 5 de noviembre de 2015

Veni,vidi,vici

~Lo que él no sabía es que no siempre vendí mis derrotas por un par de caricias, así que, antes de salir de su casa por última vez, amordacé los gritos de un corazón iluso y lidié la que sería por fin la última de nuestras batallas, una batalla de la que esta vez sí conseguiría salir victoriosa.
Minutos después, cuando yo ya caminaba con la sonrisa sujetando un caudal de lágrimas inoportunas, su mujer entraba en el cuarto de baño riendo ingenuamente y encontraba en el espejo marcada con mi pintalabios carmín y mi último soplo de integridad una frase que recordaría siempre...
"La dignidad es tan noble que compensa las pérdidas que causa" Hasta siempre, Álvaro.~

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