viernes, 23 de noviembre de 2018

Perdóname hijo

Hijo mío. Aún no te has dado cuenta que tu mejilla en mi pecho ya no se levanta oponiéndose al peso de tu infantil cabecita.

No entiendes que ocurre.Es normal para ti verme en este estado y le has preguntado a tu profesora la enfermedad que padezco. A tus cinco añitos te llama la atención que el azul sea el color de mi piel.

Le has dicho que cres que soy un hada. A lo cual ella ha respondido rabiosa que tu padre me mandará pronto con ellas.

Y tú has venido a preguntarme si podemos ir los dos a ese paraíso.

Entonces mi corazón se ha desgarrado por temor a lo que veo ahora.

Te he dejado solo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario