El juez entró. En el salón sobre el sillón, el cuerpo de una mujer.
- ¡¡¡ PUTA!!!
La mujer se incorporó rápidamente. El arco centelleante y frío de una navaja le secciono el cuello. Colgó la toga con las puñetas salpicadas de sangre, abrió un cajón. Tomo el pasaporte, un billete de avión y dinero en efectivo.
Oyó un leve sonido a su espalda. Por la rendija de la puerta asomo una pistola y detrás de ella, una mirada cargada de furia. El niño apunto con su pistola de dedos al cuerpo agonizante de su madre.
- PUM, PUM, ¡¡¡ MALA!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario