jueves, 22 de noviembre de 2018

El maldito tic

Le atendió el lunes, presentaba un guiño repetitivo muy familiar. Había visto otros casos antes, pero no quería precipitarse. Ofrecerle un bote de colirio? Sí, sin más instrucciones. Al fin y al cabo, era evidente que no tenía problemas de visión, lo había comprobado. Sabía encontrar con la mirada el espacio entre dos puntos fijos.

Le atendió el martes, el problema persistía, el cerebro no parecía dañado, era consciente de las proposiciones que formulaba.

Le atendió el miércoles, qué desastre! Si se arriesgaba a consultar el problema con los superiores, su mal diagnóstico podía hundirle la carrera.

No le atendió el jueves, la empresa está buscando otro jefe de contabilidad...

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