Indiferencia. Titulares sobrecargados de verbos fulminantes. Campañas de sensibilización, testimonios, un día de rechazo. El resto del calendario está atiborrado de festividades y buenismo, con caretas y descuentos luminosos. No olvides.
Basta. La culpa se pasea sin brújula, ni freno. Es culpable por dejar que le grite, que la pise, que la insulte, que la viole. Se siente culpable por no quererle bien, por no ser una esposa modélica, una madre abnegada, una mujer sexy, por ser egoísta y primar su carrera profesional, por ver la reproducción como el fin de su libertad personal, por pensar, por creer, por perdonar, por confiar. Empatía, apoyo, respeto, sin juzgar.
Siempre. Necesita ayuda. Podrías ser tú. Escucha, cuéntalo, denuncia. YA.
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