jueves, 18 de diciembre de 2025

Ganadora del concurso de microrrelatos contra la violencia de género en su edición de 2025


La ganadora del Concurso de microrrelatos contra la violencia de género en su edición de dos mil veinticinco es Sonia Corral Franco, que con sus relatos Recursos (in)humanos, ¿Qué temes? y Otro incidente más, de manera inaudita en este concurso, se ha llevado los tres primeros premios, usando los seudónimos Doña Calavera, Búho insomne y Saltamontes cojo. La valoración de los relatos ganadores se atribuyen a los seudónimos con los que se presentan, luego se abre "la plica" para ver sus identidades reales y en esta ocasión, de manera inaudita, insistimos, los tres seudónimos correspondían a la misma persona, a 
Sonia Corral Franco.

Gracias a todos por participar, este concurso tiene tres personas premiadas, (una en esta ocasión), pero todos son los ganadores, quienes escribís y quienes lo leéis.

En 2026 iremos a por la siguiente edición. Ya tenemos un océano de dos mil setenta y ocho microrrelatos contra la violencia de género, sigamos aumentando este grito de alerta literario.

Contra la violencia de género somos más biblioteca pública.

  

 

 

martes, 2 de diciembre de 2025

RECURSOS (in)HUMANOS




Don Arturo revisó los currículums que descansaban sobre su escritorio. Tras el arduo proceso de selección llevado a cabo por el Departamento de RRHH, este había decidido que aquellos dos perfiles eran los más idóneos para cubrir la vacante.



Sin embargo, aun siendo los más cualificados, Don Arturo descartó inmediatamente aquellos CV. El de Ana por estar demasiado gorda y el de Eva por ser extremadamente atractiva. ¡Qué tentación de mujer! Recordaba sus grandes pechos y aquel culillo respingón que se marcaba a través del pantalón que vestía el día de la entrevista.

Para evitarse problemas, decidió que contrataría a aquel torpe chaval, el que ni siquiera había sido capaz de finalizar la Licenciatura.



Doña Calavera

Manos sucias



El sonido de la bragueta cerrándose y el posterior chirrido que produjo la puerta del baño al salir su jefe, la devolvieron a la realidad. Tambaleándose, se dirigió al lavabo e introdujo sus manos bajo el chorro de agua. Presionó el dispensador de jabón y esparció una ingente cantidad sobre sus manos, a la vez que recogía la espuma resultante y se la llevaba a la boca. Frotó enérgicamente sus dientes, lengua, labios… sintiéndose sucia.

Las lágrimas inundaron sus ojos. ¡Necesitaba ese trabajo! Todavía debía devolver el préstamo solicitado para cursar el Máster.

Resignada lloró… asumiendo que ese era el precio a pagar en un mundo creado por hombres y para hombres, simplemente por ser mujer.



Onisa Larroc,


Otro incidente más... -



Llego tarde. El tráfico es caótico. Los coches avanzan torpemente cuando siento la colisión.

Un machote se ha saltado el STOP. Desafiante, se aproxima hacia mí insultándome;

- ¡Deberías estar fregando! ¡O sacándote una teta para amamantar a tu hijo!¡ Si no sabéis conducir para que cogéis un coche!

Impertérrita dejo que descargue su misoginia antes de instarlo a cubrir los papeles del seguro, para poder proseguir mi marcha, tratando de ignorar el incidente. Llego al trabajo y aparco.

Consulto el reloj. Con presteza me coloco la toga, cojo el expediente y le indico al secretario que dé paso al primer acusado. ¡Sorpresa! Ahí está el Machote.

Disfruto contemplando su cara de estupor y miedo al reconocerme.


Saltamontes cojo

¿Qué temes?



-¡Ahhh, una araña! -gritó Lisa.

María, la envolvió en un pañuelo y la arrojó por la ventana.

-¿No les tienes miedo? ¿No temes a nada María? -preguntó su compañera.

-¿Yo? - dudó…

Ensimismada, todos los miedos de María acudieron a su cabeza. <Tengo miedo a no tener la cena lista a tiempo, a que mi falda resulte demasiado corta, a coincidir en el ascensor con algún vecino y me hable más de la cuenta, temor a salir con mis amigas, a que mi madre descubra el moratón de mi brazo, pavor a decir o hacer algo que lo disguste, a sus gritos, a que me dé otro puñetazo…miedo a que me mate.>

-No… Creo que no –sentenció lacónicamente.



Buho insomne