Querida Bea:
Estar contigo es lo que siempre he deseado.
¿Te acuerdas cuando te guiñé el ojo en el pasillo hace dos años y, sonreíste?
Desde entonces, he dormido con esa sonrisa.
No quiero olvidarte, quiero amarte.
Se que otros te silencian, yo quiero que hables.
Quiero que me cuentes todo lo que te ocurra, todo lo que piensas.
Quiero que compartas conmigo tus éxitos, tu felicidad, tus penas.
Sé que otras manos te empujan.
Las mías están para ayudarte, para caminar juntos, para acariciarte.
Las manos que escriben lo que mi corazón siente.
Te quiero.
¾¡Cariño!, te acuerdas de esta carta, ¿verdad? ¾ le dijo toda emocionada.
¾ Gracias a ella salí del pozo¾, concluyó con un beso.
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