viernes, 14 de noviembre de 2014

El silencio y el miedo

Hubo una vez una mujer que no recordaba quién había sido tiempo atrás, por ello empezó a reflexionar a raíz de los escasos recuerdos que tenía:
Recordó que no tenía permitido sentir, llorar, reír o soñar pero no sabía por qué no.
Recordó que recibía golpes sin saber muy bien por qué.
Recordó que el silencio de la noche se quebraba con su llanto.
Recordó que cuando todo volvía a la calma, atesoraba el silencio.
Recordó que incluso había ansiado morir.
Entonces recordó por qué no podía sentir, no podía llorar, no podía reír, no podía soñar: alguien se había creído su dueño y no su compañero.
Se prometió a si misma que nunca más volvería a callar.

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